LA IMPORTANCIA DE LA MUJER EN LA HUMANIDAD:
Ọ̀şẹ́ Imule (Oshe iwori):
Òrúnmilà se apresuró a subir al cielo a ver a Olorun para contarle lo que estaba sucediendo en la tierra desde la llegada de Odù.
Él dijo: hice a la mujer, hice al hombre, ambos recibieron mi aliento de vida en sus Ori’
en los dos habita mi esencia de vida, no podrá haber nacimiento material, nacimiento espiritual,
sin la unión y participación de hombre y de mujer.
El hombre no puede concebir sin la ayuda de mujer.
La mujer no puede concebir sin la ayuda de hombre.
Uno sólo no hace mundo luz y oscuridad han de ir de la mano, luz y oscuridad hacen y pueblan el mundo, porque hombres y mujeres pisan la tierra juntos.
Los hombres han usado mal su fuerza la han usado para tender un velo de oscuridad sobre las mujeres para robarles el poder que yo les di y esa no es mi voluntad.
Ellos se han dejado vencer, por los malos sentimientos, por la codicia. Òrúnmilà, tú y tus hijos han violado mis leyes y he enviado a Odù para hacer justicia para devolver el equilibrio a la tierra, entre hombres y mujeres para terminar con ese crimen.
Tus hijos que han cometido errores no perdonables serán devorados por Odù los que no, tendrán que hacer sacrificio y tu castigo como Irunmolé será desposar a Odù para que vivas al lado de la justicia, así tu sabiduría será conservada, tu obra será realizada.
Mujer y hombre vivirán juntos, actuarán juntos y concebirán juntos.
Justicia y virtud serán frutos del mismo árbol.
A partir de ahora tu sacerdocio será ejercido por igual por tus hijos Babaláwos por tus hijas Ìyánifá.
Ellos serán padres y madres de tus secretos, ellos únicamente nacerán de tu unión con Odù de tu Asè y el Asè de Odù de tu trabajo y el trabajo de Odù del trabajo unificado de hombre y mujer.
No habrá linajes de hombres solos, no habrá linajes de mujeres solas, porque violarían mi ley.
Hombres solos no hacen Babaláwos, mujeres solas no hacen Iyanifas.
Ellos iniciarán juntos a sus hijos e hijas.
Hombres y mujeres juntos hacen Babaláwos,
hacen Iyanifas, y así será por siempre hasta mi retorno a los mundos de mi creación.
Sólo mujeres y hombres se reproducirán en espíritu y en materia, no habrá linajes de hombres solos, no habrá linajes de mujeres solas, para quienes vivan en ley.
Para el nacimiento de un nuevo día luz y oscuridad tendrán que reinar en el cielo por igual.
Ase.
También lo certifica el Odù Ogbe Ofun:
Hija de Olorun, mujer sagrada, mujer fértil.
Así declaró el oráculo de Ifá Okerengbengbe.
Ella puede ser lo que tú puedes ser, ella puede alcanzar el cielo, tu puedes alcanzar el cielo.
La hija de Olorun debe ser propiciada, debe ser reconocida su posición de igualdad en la tierra.
Así declaró el oráculo de Ifá Okerengbengbe.
La femeneidad no es causa de burla, no es causa para ser menos que el hombre.
Así declaró el oráculo de Ifá Okerengbengbe.
Mis hijas pueden ser mis awos, mis hijos pueden ser mis awos, los frutos de mi creación pueden ser mis awos, no distingo entre ellos, es mi decreto para ser cumplido, es mi mandato para ser alabado, ellas deben ser iniciadas, ellas deben ser Awo, ellos deben ser iniciados, ellos deben ser Awo, mis hijos deberán ser iniciados.
Así declaró el oráculo de Ifá Okerengbengbe.
Para comprenderme, para recibirme, para obtener el Asé, la iniciación humana es insuficiente, es mundana, es insuficiente, es potestad de cada quien, hacerla como la ha aprendido, mis hijos y mis hijas, deberán recibir mi iniciación, la más importante iniciación, en soledad conmigo, que les otorga mi Asé y bendición.
Así declaró el oráculo de Ifá Okerengbengbe. Todos pueden ser iniciados, en mi sacerdocio, no habrá distinción.
Texto copiado del libro "Ifá Tradicional Yoruba"