Desde la perspectiva tradicional de Ifá, aprovecharse de los demás —ya sea mediante engaño, manipulación, cobros injustos, falsas promesas espirituales o abuso de la confianza de las personas— tiene consecuencias tanto espirituales como sociales.
Ifá enseña que el carácter (Ìwà Pẹ̀lẹ́) es más importante que el conocimiento. Un Bàbáláwo o practicante puede conocer muchos Odù, rezos y ceremonias, pero si carece de buen carácter, termina destruyendo su propio destino.
Las consecuencias que Ifá suele señalar incluyen:
Pérdida de respeto y reputación. La confianza es difícil de ganar y fácil de perder.
Bloqueo de la prosperidad (Ajé). El dinero obtenido mediante engaño rara vez trae estabilidad duradera.
Alejamiento de las bendiciones (Ìrẹ). Las oportunidades comienzan a disminuir.
Conflictos y enemigos innecesarios. Quienes han sido perjudicados pueden convertirse en fuente de problemas.
Intranquilidad espiritual. La conciencia y las fuerzas espirituales no están en armonía con quien actúa injustamente.
Pérdida de autoridad moral. Una persona puede conservar el título, pero perder el verdadero honor.
Problemas familiares y comunitarios. Las acciones incorrectas suelen afectar a quienes rodean al individuo.
Desviación del destino (Àyànmọ̀). El abuso constante puede alejar a la persona del propósito para el cual vino al mundo.
Ifá dice que:
"Ìwà l'ẹ̀wà"
El buen carácter es la verdadera belleza.
Y también enseña que:
"Àìní Ìwà Pẹ̀lẹ́ ń ba gbogbo ire jẹ."
La falta de buen carácter destruye todas las bendiciones.
Por eso, en la práctica de Ifá, el mayor peligro no es cometer un error ritual, sino desarrollar orgullo, codicia, abuso de poder o falta de honestidad, porque esas conductas terminan debilitando la relación de la persona con su Ori, con Ifá, con los Òrìṣà y con la comunidad.
El mensaje es que nadie se vuelve grande en Ifá explotando a otros; la verdadera grandeza viene del servicio, la verdad, la humildad y el buen carácter.
