ÒTÚRÁ ÌWÒRÌ
Al principio la carga pesa sobre la cabeza, el viento inclina la hierba pero no la rompe; lo profetizado por Ifá para la Boca (Ẹnu), la boca que lloraba diciendo que carecía de honor y fortuna. Le dijeron que hiciera sacrificio, le dijeron que solo mediante el buen carácter (Ìwà pẹ̀lẹ́) y la paciencia (Sùúrù) alcanzaría la grandeza. La boca escuchó y realizó el sacrificio. ¿Qué es lo que nos otorga honor y prosperidad? Es la boca de uno, es el carácter de uno; es la propia boca la que nos enaltece.
Òtúrá Ìwòrì, Ifá enseña que el destino de una persona se construye o se destruye a través de la boca. No existe amuleto ni medicina que proteja al individuo si su lengua engendra discordia, soberbia o precipitación.
• El poder creador del habla: En la cosmología yorùbá, la palabra lleva Àṣẹ. Pronunciar juicios sin templanza disuelve las bendiciones, mientras que hablar con prudencia abre las puertas de la prosperidad.
• Ìwà Pẹ̀lẹ́ como escudo: El silencio no es ignorancia ni sumisión; es el ejercicio de Sùúrù (paciencia). Quien domina sus impulsos verbales evita guerras ajenas y conserva la energía vital para su propio crecimiento.
• Alineación con Orí: La boca es el canal mediante el cual manifestamos la voluntad de nuestro Orí. Cuando alineamos pensamiento y palabra en armonía, ningún obstáculo externo puede desviar el destino trazado por Olódùmarè.
Que Òrúnmìlà sostenga nuestra lengua en la mesura, guíe nuestros pasos con rectitud y consolide un carácter digno ante la comunidad y los Òrìṣà.