Hay personas que no buscan ayuda: buscan que alguien les resuelva las consecuencias de sus propias decisiones.
Se equivocan, los ayudás.
Vuelven a hacer lo mismo, los ayudás.
Se meten nuevamente en problemas, corren a buscarte.
Y cuando finalmente están bien, desaparecen como si nunca hubieras hecho nada.
Hasta la próxima desgracia.
NO CONFUNDAS BONDAD CON HACERTE CARGO DE LA VIDA DE OTRO.
Hay gente caprichosa que no quiere cambiar.
Quiere seguir con las mismas malas actitudes, tomando las mismas decisiones y cometiendo los mismos errores, pero pretende que vos estés siempre disponible para apagarle los incendios.
Y cuidado con el malagradecido.
Mientras te necesita sos maravilloso.
Mientras solucionás, sos importante.
Mientras decís que sí, te quiere cerca.
EL DÍA QUE DIGAS “NO PUEDO”, VAS A CONOCER LO QUE REALMENTE PENSABA DE VOS.
De golpe se olvidará de las cien veces que estuviste y solamente recordará la única vez que no pudiste ayudar.
Por eso aprendé a poner límites.
Ayudar es tender una mano.
No permitir que alguien se acostumbre a vivir agarrado de tu brazo.
Cada persona también tiene que hacerse responsable de sus decisiones, sus errores y las consecuencias de su manera de vivir.
Porque hay gente que no necesita otra oportunidad.
NECESITA DEJAR DE TENER A ALGUIEN QUE LE RESUELVA TODO.
— Baba Mathias de Ogum