No todos saben las batallas que tuvimos que atravesar para llegar hasta donde estamos hoy.
Pueden opinar sobre nuestra espiritualidad, cuestionar nuestras elecciones o no entender nuestro camino. Pero hay cosas que solamente nosotros y nuestros guías sabemos.
Ellos estuvieron cuando nadie más estuvo. Nos sostuvieron cuando sentíamos que no podíamos más, nos dieron fuerza cuando estábamos por caer y nos enseñaron que, a veces, perder personas, lugares o situaciones también es parte de volver a encontrarnos.
Por eso no reniego de mi camino espiritual. Al contrario: lo abrazo, lo respeto y agradezco cada enseñanza.
Porque si hoy estoy de pie, es porque mis guías me ayudaron a salir de lugares de los que pensé que nunca iba a poder salir.
🖤 Mi fe no necesita ser entendida por todos.
Solo necesita ser verdadera para mí.
Axé. ✨